Bailar siempre ha sido una de mis más grandes pasiones, pero desde que llegó mi hijo a mi vida, cada paso y cada ritmo tienen un significado completamente nuevo. No hay nada comparado con tomar sus pequeñas manitas, movernos juntos al compás de la música y ver su sonrisa iluminar la habitación. Él es, sin duda, mi verdadero regalo de vida, y no hay mejor melodía que la de ser su mamá y compartir este amor en cada baile
Ser mamá de mi hijo es descubrir cada día un amor nuevo y una complicidad que crece con cada sonrisa, cada abrazo y cada momento juntos. Él me enseña a disfrutar las cosas más sencillas y yo quiero acompañarlo en cada paso de su vida. Somos un equipo, nos complementamos y, aunque no siempre todo sea perfecto, nuestro amor hace que seamos la combinación perfecta
Hijo mío ver cómo creces y descubres el mundo en estos 16 meses ha sido el regalo más grande Mi amor y mi apoyo por ti son para toda la vida