Amado hijo, entre tantas cosas que hacemos cada día la que más disfruto es cuando llega tu hora de descansar, verte y pensar que quizas en tus sueños estas recordando tus aventuras, atesorando experiencias vividas con alegria y gozo, mientras yo contemplo cada día como vas creciendo a mi lado. Guardaré para toda la vida el recuerdo de tus descansos, las sonrisas que sueltas al dormir y los abrazos que me das y me hacen sentir que soy el mundo entero para ti. te amo mucho mi pequeño cielo.