Nuestra equina es como nuestra hija y le enseñamos a nuestro hijo el amor por los animales, compartimos los fines de semana juntos para que desde pequeño se acostumbre a verla y el respeto que debemos tenerle, tenerlos a ellos a sido nuestro regalo de la vida, un regalo de Dios. Mis bendiciones.
Desde muy pequeño le ha gustado mucho los balones, tratamos de alimentarle ese gusto de la mejor manera, con amor, pero sobre todo con el mejor cuidado con sus pañitos Winny, hemos tratado de ser el equipo perfecto.
Mi sueño hecho realidad, mi chiquito, mi Juan. Desde que llegaste a nuestras vidas han inundado nuestro corazón de amor y nuestro hogar de bendiciones, te amamos más de lo que las palabras pueden expresar, somos y seremos un equipo para toda la vida mi corazón.