Amamantar a Gabriel es uno de esos momentos que quisiera guardar para siempre. Tenerlo cerquita, mirarlo y sentir que entre los dos existe un amor tan grande es algo que no puedo explicar. Sé que algún día crecerá y estos momentos serán recuerdos, por eso quiero disfrutarlos y atesorarlos mientras pueda. Para mí, amamantarlo ha sido un verdadero regalo de vida.
Jugar con Gabriel es de mis momentos favoritos. Entre globos, risas y travesuras, nos miramos y parece que solo existimos él y yo. Me encanta esa complicidad que tenemos, esa forma de entendernos jugando y de disfrutar cada segundo juntos. Quiero guardar para siempre estas risas, sus miradas y nuestras pequeñas travesuras, porque cuando su mirada conecta con la mía son la combinación perfecta.
Desde que llegaste, mi vida cambió y los días se llenaron de mucha alegría, amo verte descubrir el mundo, jugar, gatear, sonreír y aprender. Me encanta observar cada uno de tus pequeños y grandes logros. Gracias por llenar mi corazón de un amor tan puro y enseñarme que la felicidad también se encuentra en las cosas más pequeñas, en una mirada, una sonrisa y un abrazo tuyo. Gabriel, eres mi más bonita bendición un regalo para toda la vida.