Hola, mi REGALO DE VIDA ISAAC y yo, amamos el momento en el que él tiene sueño, porque, nos fascina abrazarnos, mientras yo le canto canciones de Dios, y lo arruyo de aquí para allá.
Hijo mío, eres uno de los regalos más hermosos que Dios me ha obsequiado, bendito es el día en que te puso en mi barriguita, me has enseñado cosas nuevas y maravillosas, que disfrutamos juntos. Amo cada etapa de tu crecimiento y desarrollo, eres un príncipe de Dios, muy sano, alegre, inteligente, amoroso, tierno, un poco malgeniado, y no me alcanzan las palabras para describir lo fascinante que eres.Te amo, y te amaré PARA TODA LA VIDA ISAAC. Gracias Dios.