Lo que más disfruto es abrazarlo, besarlo y jugar con él. Me encanta ver como cada día va creciendo, descubriendo cosas nuevas y aprendiendo poquito a poquito. Como mamá primeriza, cada avance suyo me emociona y me hace sentir muy orgullosa. Disfruto muchísimo acompañarlo en cada etapa y guardar en mi corazón esos pequeños momentos que hacen que cada día a su lado sea un verdadero regalo de vida.
La complicidad con bebe, está en cada momento: sus risas, nuestro juego de Superman, cantar Baby Shark, bañarlo, alimentarlo o sentir su cabecita sobre mi pecho. Ser mamá me ha enseñado a disfrutar cada etapa y cada instante a su lado. No necesitamos grandes planes para ser felices. Él y yo somos, sin duda, la combinación perfecta.