Mi padre me enseñó el amor hacia la guitarra e interpretarla desde muy pequeña, hoy quiero dejarle esa misma enseñanza a mi hijo, le gusta escuchar la guitarra, le gusta verme interpretarla y le encanta que le cante canciones. En este momento él ya hace que sus cuerdas suenen, quiero que encuentre en la guitarra la paz y tranquilidad que esta misma me da y que el recuerdo de su mamá trascienda atreves de ella
Vivimos esta complicidad en los pequeños momentos que se vuelven eternos: leer un cuento, compartir una sonrisa, encontrarnos en una mirada y sentir que no hace falta nada más. Cada día aprendemos a amarnos de una manera nueva, construyendo un vínculo que nos acompañará toda la vida. Somos la combinación perfecta: dos corazones creciendo juntos en un amor infinito.
Mi bebé, llegaste a mi vida sin saber que contigo también nacería una nueva versión de mí. Eres mi alegría más sincera, mi refugio, mi fuerza y el motivo por el que cada día quiero ser mejor. Y entre tantos caminos que nos quedan por recorrer, hay uno que mi corazón ya eligió: caminar a tu lado para toda la vida. Quiero estar en tus primeros pasos y en cada sueño que persigas, sostenerte cuando lo necesites y celebrar cada logro como si fuera mío.