Mi hija es mi regalo de vida, Dios me la regaló para cuidar de ella y guiarla.
Mi bebé y yo hacemos una combinación perfecta, ella me enseña a tener paciencia y a cuidar con mucho amor.
Eres mi más tierna inspiración y por eso este amor por ti durará toda la vida hija hermosa. Deseo que cumplas tus más grandes sueños, yo estaré a tu lado para apoyarte y ser esa madre que siempre vea en ti coraje y fortaleza para dar cada paso con determinación. Nunca te rindas princesa guerrera, porque Dios te guarda y te guía hasta el fin.