Siempre amé perderme en nuevos lugares, conocer el mundo y coleccionar recuerdos, pero ahora tengo el destino más bonito y el regalo de vida más grande: descubrir el mundo de tu mano.
Entre miradas, abrazos, risas y aventuras, vamos construyendo nuestro propio mundo, somos la combinación perfecta y cada día descubro una nueva forma de conocerte y tú una nueva forma de enseñarme a amar.
Hola pequeña Azul. Dios ha sido bueno, te bendijo con su gracia, además de darte la fuerza de tu abuelo, la valentía de tu abuela, la capacidad de tu tía andreito y el corazón noble de tu padre, estoy tan segura que te devorarás el mundo sin miedos. Te ama mami, para toda la vida.