Pues yo siempre quise tener una hija, gracias a Dios me permitió cumplir este sueño, me encanta poder verme reflejada en ella y amo profundamente explorar, jugar y aprender juntas, todo esto ha sido la combinación perfecta para sentir mi vida plena, veo en ella mi yo de pequeña, su ternura, su gracia, su inocencia es para mí un tesoro invaluable, ella es y será, mi primera y única hija, siento que eso lo hace más especial y hace que valore con más fuerza cada día que compartimos juntas