Disfrutar las mañanas en nuestro hogar en el espacio de la sala adaptado para nuestro regalo de vida, realizando los ejercicios de estimulación acompañados de sus canciones favoritas y la mamá con una taza de café.
Pensé que nunca iba a ser mamá pero fue este regalo que me tenía preparado Dios para cambiar mi vida, llenarla de complicidad amor y crear la combinación perfecta para sanar mi corazón. Eres el ser que ha cambiado mi mundo, mi forma de pensar y mi forma de amar.