Uno de mis hobbies es leer, y hay un cuento que me acompañó en mi infancia. Hoy, poder compartir esa misma historia con mi bebé es uno de los momentos más especiales de nuestro día. Me encanta verla tan atenta, verla sonreír y escuchar sus pequeños balbuceos mientras le leo, e imaginar que, así como este cuento hizo parte de mi infancia, ahora también empieza a ser parte de la suya. Y, sin duda alguna, su sonrisa es el regalo de vida más hermoso que mi bebé me da cada día.
Con mi bebé he descubierto que la complicidad está en cada momento en el que busca mis ojos, cuando se queda tranquila en mis brazos o cuando mi voz la calma. Cada día trae un nuevo aprendizaje para las dos y un mundo maravilloso que descubrimos juntas. En esos pequeños momentos hemos construido un vínculo único, lleno de abrazos, juegos y un amor que crece cada día. Por eso, para mí, la combinación perfecta es ver cómo nuestros corazones aprenden a latir al mismo ritmo.
Mi Juli, llegaste a cambiar mi vida de la forma más bonita. Eres mi razón de sonreír, mi inspiración y ese pedacito de mi corazón que ahora vive fuera de mí. Contigo he aprendido lo que es amar sin medida. Mi mayor deseo es verte crecer feliz, segura de quién eres y orgullosa de tu corazón. Te amo con todo mi corazón, mi Juli. Y si hay algo de lo que siempre podrás estar segura es de esto: mi amor por ti será para toda la vida.