Siempre he amado contemplar la naturaleza, los atardeceres, escuchar música, leer y disfrutar esos pequeños momentos que nos llenan el alma. Pero, desde que llegó Esteban, descubrí una pasión aún más grande: compartir la vida con Él. Hoy mi canción favorita es su risa, mi lugar preferido es a su lado y mi plan perfecto es explorar el mundo a través de sus ojos. Dios me concedió el más hermoso regalo de vida: Mi Bebé y un amor que convirtió cada instante en un recuerdo para atesorar.
Esteban y yo tenemos un idioma con el que hacemos match: una mirada, una sonrisa, nuestras manos entrelazadas y el corazón ya sabe qué decir. Mientras Él descubre el mundo, yo descubro con Él una nueva forma de amar y de ser mamá. Cada día crecemos juntos, nos acompañamos y hacemos de lo más sencillo un momento especial, porque Dios sabía exactamente lo que hacía al unir nuestros caminos. Mi Bebé y yo somos la combinación perfecta de amor, complicidad y ternura.
Esteban, llegaste para cambiar mi mundo y enseñarme que existe un amor, como ningún otro amor. Eres mi alegría, mi fuerza y mi más bonito motivo para soñar. Quiero acompañarte en cada paso, celebrar tus logros y abrazarte en cada caída. Ser tu mamá es el regalo de vida más hermoso que Dios me concedió. Y si hay algo que quiero que nunca olvides es esto: mi amor por ti no tiene fecha de vencimiento, es para toda la vida.