A Jeremías le encanta la música los sonidos y mi pasión por la batería es algo que el comparte conmigo. Porque cada retumbar del bombo es una señal directa al corazón. Nuestra comunicación es una sinfonía que acompaña cada acorde que nos hace soñar. La música, su sonrisa, Jeremías y yo somos “la combinación perfecta”
La ciencia y la medicina decían que no, llegaste en el momento exacto. Al llegar a este mundo no sabías que papá tenía miedo de cargarte pero tú siempre confiaste en mí y tu sonrisa me aliviaban el temor, me quitan el cansancio y aunque algún día dije no hoy puedo decir que si. Si te cuidaré, si te amaré, si intentaré hacerlo bien, si lucharé por ti y si estaré contigo “ para toda la vida”