Hijo mío, Desde que supe que venías, mi mundo cambió por completo. Tú eres mi mayor bendición, mi pedacito de cielo, la razón por la que me levanto cada día con ganas de ser mejor. En tu sonrisa encontré la paz, en tus ojitos la esperanza y en tus manitas el amor más puro que existe. No importa lo difícil que se ponga la vida, mientras te tenga a ti, lo tengo todo. Prometo cuidarte, amarte y guiarte siempre. Te amo con toda mi alma, mi bebé. Tu mamá...