Siempre me ha encantado viajar, conocer lugares nuevos y vivir aventuras, y ahora tengo a mi compañera favorita para compartirlo todo. Salma Awad es mi mayor regalo de vida y amo descubrir el mundo junto a ella. Aquí estábamos en el Malecón de Barranquilla, creando otro recuerdo juntas. Ser mamá me ha enseñado que cada día es una nueva oportunidad para descubrir, aprender y disfrutar la vida a su lado.
Como el queso y el chocolate, las crispetas y una película, o la leche y una gallet así somos Salma y yo. Siempre soñé con tener una niña y cuando llegó mi Salma, llegó a alegrar mis días. Juntas creamos infinidad de momentos, entre miradas, besitos, abrazos y mucho amor. Somos dos, pero nos entendemos con una mirada. Mi niña, mi compañera, mi match perfecto, mi combinación perfecta. Ella y yo.
Salma, hija mía, te anhelé, te deseé y te soñé por muchos años de mi vida. Llegaste para demostrarme que sí existen las segundas oportunidades, que sí podemos amar sin condición, que sí podemos ser felices y dar felicidad a los demás. Hija mía, hoy y siempre serás mi mayor y mejor regalo. Llegaste a mi vida para enseñarme un amor que no conocía y que quiero vivir contigo para toda la vida. Mami te ama con el corazón entero.