Todos los días oro a Dios y le canto. Desde que nació mi hija, me encanta hacerlo junto a ella. Mi bebé es el regalo de vida más hermoso que Él me ha dado. Como no adorarlo a su lado.
La vida sana siempre ha sido parte de mi vida. Ahora que tengo a mi compañera ideal, puedo entrenar con ella mientras se divierte. Entrenar de manera divertida es la combinación perfecta para fortalecer ese vínculo que desde antes de nacer, se comenzó a construir.
Samantha, eres un regalo hermoso del cielo. Contigo he aprendido muchas cosas y he hecho otras tantas que nunca me imaginé poder hacer. Además de ser mi hija, eres mi maestra de vida. Tu dulzura, amor, nobleza e infinita alegría, me contagian cada día y me eseñan a ser mejor persona. Mejor ser humano. Y sabes que es lo más bello de todo? Que tú, mi gran regalo eres para toda la vida. Espero poder ser esa mamá que retribuya a todos tus atributos. Te amé, te amo y te amaré por siempre.