Mi pasión es disfrutar a mi bebé sin afán, por eso, en nuestra rutina de la mañana siempre hay tiempo para cantar, aprender palabras, jugar y convertir el aseo en un momento especial. Nuestro favorito es buscar pistas del Ratón Pérez: ella me mira muy atenta y espera la sorpresa. Quiero que cada instante juntas se convierta en un recuerdo, porque ella es mi regalo de vida.
A mi dulce bebé le encantan los osos y yo amo verla feliz, así que un día le inventé una canción que ya es muy nuestra. Entre canciones, sonrisas y pequeñas costumbres que solo nosotras entendemos, seguimos construyendo nuestro propio idioma. Hoy hacemos match por fuera, pero la verdadera conexión está en todo lo que compartimos. Ella y yo somos la combinación perfecta.
María Julieta de mi corazón, eres mi luz y la certeza más bonita de que el amor de mamá es para toda la vida. Verte descubrir el mundo con esos ojitos curiosos, escucharte reír y tenerte en mis brazos le da sentido a todo. No necesito momentos extraordinarios cuando el presente a tu lado ya es perfecto. Gracias por enseñarme a amar sin medida, sin afán y con toda la ternura del mundo.