Mi regalo de vida, fue el instante en que naciste, pero el tercer día en casa, al verte dormir, comprendí que la vida es todo lo que existe. Tus suaves manos, tan pequeñas, son la definición más pura del amor, y en tu respiración tranquila nuestro hogar se llena de luz, nuestro corazón de canción. Pequeña estrella que llegó, completando nuestra felicidad, eres lo más bonito que la vida pudo regalarnos jamás.