Antes pensaba que cambiar pañales era solo algo que tocaba hacer todos los días, pero desde que llegaste tú, se convirtió en uno de mis momentos favoritos.En tu cambiador puedo jugar contigo, hacerte reír, mirarte a los ojos y disfrutar de esos minuticos juntos. Porque tú eres mi regalo de vida y hasta las cosas más cotidianas se sienten especiales cuando puedo compartirlas contigo.
Una de mis formas favoritas de vivir nuestra complicidad es hacer match con nuestras pijamas.Porque aunque él todavía no pueda escoger qué ponerse, ya tenemos algo que nos une hasta para dormir. Verlo con su pijamita igual a la mía me recuerda que somos un equipo, y que en cada pequeño detalle estamos construyendo nuestro vínculo. Él y yo: la combinación perfecta