Siempre me ha encantado la música, pero desde que llegó Gaby descubrí una forma aún más bonita de disfrutarla bailar y cantar juntas. No importa si estamos en casa, si vamos en el carro o si solo tenemos unos minutos para jugar cualquier canción se convierte en nuestro pequeño momento especial. Ver cómo me mira, cómo sonríe y cómo intenta seguir el ritmo hace que algo tan sencillo se vuelva inolvidable. Siempre será mi regalo de vida
Con Gaby he descubierto que la complicidad también se construye en los pequeños momentos: en una mirada que solo nosotras entendemos, en sus sonrisas cuando me ve, en cada abrazo, en acompañarla mientras descubre el mundo y en esos instantes en los que simplemente nos quedamos juntas, disfrutándonos.
Te elegiría una y mil veces como mi hija, en esta vida y en todas las que pudieran existir. Porque mi amor por ti no tiene fecha de vencimiento es para toda la vida.