Antes me gustaba disfrutar la naturaleza, ahora me encanta descubrirla contigo. Tú miras las flores y yo miro tus ojitos, escuchamos los pajaritos, sentimos el viento riéndonos juntas sin parar. Así se siente mi regalo de vida, pequeña en mis brazos pero inmensa en mi corazón.
Somos cómplices desde que vi sus ojitos, mi vida se refleja en la de ella y la de ella en mía, desde que la vi es y será la cómplice de mi vida, en los detalles la una para la otra con los mismos aretes y más, mujeres imparables y fuertes como todas unas Batichicas.