Eres mi luz más bonita, mi alegría que no se acaba y el regalo más grande que la vida me dio. Cada sonrisa tuya llena mi corazón de un amor que no cabe en palabras: eres mi esperanza, mi fuerza y mi razón para ser mejor cada día. Prometo cuidarte, acompañarte y quererte para toda la vida, porque tú ya vives en mí, siempre y para siempre.