Amo verte aprender cada día, descubrir el mundo con esa curiosidad tan tuya y emocionarte con cada cosa nueva que encuentras. Amo cuando exploras, cuando haces alguna travesura y, entre risas, me miras con esos ojitos llenos de felicidad, como si quisieras decirme: “Mamá, mira lo que acabo de descubrir”. Y yo solo puedo mirarte, sonreír y sentirme afortunada de poder tener este regalo de vida como lo eres tu
Emmanuel, desde que llegaste a mi vida descubrí el amor más puro y profundo que existe. Tú me enseñaste a amar la vida, a disfrutar cada instante y a encontrar felicidad en tus ojos, tu sonrisa y cada abrazo. Verte crecer es mi regalo más hermoso. Quiero que siempre lleves en tu corazón una certeza: mamá te amará por toda la vida, sin condiciones y con todo su corazón. Eres mi mayor bendición, mi pedacito de cielo y el amor que cambió mi vida para siempre. Para toda la vida juntos amor mío.