Hay una pasión que amo desde siempre: cantar y bailar. Pero desde que llegó mi hijo Samuel, la música tomó otro tono y el baile se llenó de sonidos más pequeñitos, de risas, balbuceos y latidos que hacen que todo tenga un nuevo sentido. Hoy amo compartir contigo cada canción, cada sonido y cada latido. Porque contigo descubrí que la felicidad también puede escucharse, sentirse y bailarse. Samuel, eres mi gran regalo de vida, un regalo de amor que llegó para transformar cada melodía