Me gusta compartir con ella en su cuarto de juegos. Ella mira y observa muchos los.colores de sus juguetes por qué cada que entramos allí entiendo que la vida me dió un regalo
“Tú y yo, hijita, somos la combinación perfecta: dos corazones, un amor infinito y una complicidad que hace más bonito cada día.
Hija mía, eres mi mayor regalo, mi felicidad y el amor más puro de mi vida. Te amaré, te cuidaré y estaré para ti para toda la vida.