Disfruto y me apasiona sonreír y ahora me acompaña la sonrisa de mi hijo. Es la misma sonrisa que me dio el día que nació y no ha cambiado nada hasta el día de hoy. El mejor regalo de vida es cada vez que sonreímos juntos haciendo todas las cosas, mi corazón aprovecha y viaja al día de su nacimiento.
Él es mi mini jefe y yo soy su cómplice oficial: celebramos cada descubrimiento como si fuera una gran victoria y convertimos los momentos más importantes en recuerdos gigantes. Entre pañales, carcajadas y mucho amor, hemos descubierto que somos la combinación perfecta: papitos que nos dejamos contagiar de su alegría y un bebé que nos enseña todos los días a mirar el mundo con asombro.
Samuel Eres el amor que no puedo describir con palabras. Me pregunto quien le dio vida a quien. Eres el regalo mas especial que he recibido por parte de Dios para toda la vida. Haces todos mis días felices, gracias por ser mi hijo y mi mejor maestro. No encuentro palabras que reemplacen un te amo y te llevo aquí en mi alma y jamás eso va a cambiar, simplemente eres el angel del camino. Te amo hoy y siempre.