El baño ha sido un momento del día que disfruto desde siempre. Es tiempo de calidad que nos ayuda a relajarnos, nos recarga de energía y nos ayuda a encontrarnos a nosotros mismos en esos días en los que llevamos tantas cosas encima que nos vuelven irreconocibles. En el momento en que me convertí en madre y experimenté el proceso de los cuidados diarios de mi bebé, me di cuenta que no hay mejor regalo de vida que compartir con él las pequeñas cosas y momentos como este que nos unen cada día más.
Este tiempo juntos ha sido toda una aventura, hemos enfrentado juntos muchos obstáculos pero sobre todo hemos aprendido muchas cosas hermosas, viniste a este mundo a hacerlo mas bello eres mi combinación perfecta lo que le hacia falta a mi vida para completarla.