Siempre amé la vida en todas sus formas, soy bióloga de profesión y en cada hoja y cada pluma encontraba magia. Pero mi mayor regalo de vida ha sido mi hijo. Ahora el zoológico no es trabajo, es nuestro templo. Le enseño el mundo con mis manos: el pasto que pica, la corteza que abraza, el viento que acaricia, el me enseña con cada momento a redescubrir la vida en toda su expresión, Estudiar y cuidar la vida era mi profesión, hoy es mi forma de amarlo, con su osito Winny que lo acompaña siempre.
No existen palabras para describir nuestra complicidad. Yo soy tolimense, le heredo mi cultura entre risas: le canto bambucos, bailamos al son del tambor, prueba sabores de mi Tolima y descubre junto a su familia el olor del café. Exploramos juntos la naturaleza, plantas y animales. Tú con tu curiosidad, yo con mi amor por mis raíces y los productos Winny que nos acompañan en cada etapa, juntos somos la combinación perfecta.