Siempre me ha gustado encontrar pequeños momentos para detenerme y disfrutar de lo simple. Un día de sol, en el parque, una canción o una conversación y ahora hacerlo con Liam lo hace más especial. Amo describir el mundo nuevamente a través de sus ojos, sentarnos, jugar en el pasto, comer juntos y guardar en la memoria esos momentos que parecen pequeños, terminan siendo enormes. Liam es mi regalo de vida, pero también es quien me ha enseñado a vivirla
Creo que nuestra complicidad se construye así: jugando, explorando, riendo y estando presentes el uno para el otro. Porque entre sus ocurrencias y mis ganas de acompañarlo a descubrir el mundo, encontramos la combinación perfecta: un poquito de aventura, mucho amor y momentos que algún día serán nuestros recuerdos favoritos
Liam eres mi mayor regalo, mi compañero de aventuras y también quien me ha hecho ver lo fuerte que puedo ser, eres mi mayor motivación. Despertar todos los días junto a ti y ver esos ojitos color cielo, es como vivir un sueño. Gracias por transformar mis días y enseñarme a descubrir el mundo de una manera nueva. No se como será el mundo que te espera al crecer, pero mamá caminará a tu lado en cada paso para toda la vida.