Amo la música y cantar siempre ha sido un hábito, desde adolescente recuerdo tener mucha cercanía con música de todo tipo y ahora mis tiempos en las mañanas en ese tiempo de reflexión y oración mi pequeña hijita me acompaña, ha aprendido a tararear a su manera al ritmo de la música levanta sus manitos y baila cuando el ritmo es alegre