En mi pequeño mundo todo gira alrededor de tu sonrisa. No necesito grandes discursos ni coronas, porque lo más valioso ya lo tengo entre mis brazos. Cada mirada tuya ilumina mis días y cada instante contigo es mi regalo de vida.
Cada día descubro que no hay nada más mágico que compartir contigo cada instante. En tus ojos encuentro mi reflejo y en tus risas, mi alegría. Somos la combinación perfecta: amor, ternura y complicidad que crece con cada abrazo.
Tu sonrisa ilumina mi mundo, porque eres mi regalo de vida y mi mayor alegría