Bailar siempre ha sido algo que me encanta, pero ahora disfruto mucho más cuando lo hago contigo. Me encanta ponerte música, cargarte, bailar juntas y ver esa sonrisa tuya. Es increíble cómo algo que siempre me ha gustado puede sentirse tan diferente al compartirlo contigo. Tú eres mi regalo de vida y mi compañerita de baile.
Me encanta descubrir el mundo a través de tus ojitos, acompañarte en cada pasito y guardar cada una de tus sonrisas. Nuestra complicidad está en los abrazos, en las miradas y en esos pequeños momentos que solo tú y yo compartimos. Eres mi pequeña compañera y juntas somos la combinación perfecta.
Mi princesa, tú llegaste para enseñarme que el amor más grande también puede caber en unos pequeños brazos. Cada sonrisa tuya, cada abrazo y cada pasito hacen que mi mundo sea más bonito. Eres mi alegría, mi compañía y mi pedacito de cielo. Te elegiría una y mil veces, hoy y para toda la vida.