¡Hora de dormir! Eres mi regalo de vida mi príncipe, hablar contigo, ver tu atención puesta en mi, tu sonrisa, como juegas con mis manos es un momento que guardaré como mi más grande tesoro en mi corazón.
Mi príncipe es la combinación perfecta de todos los días y todas las mañanas, verlo sonreír, hacer las caras que hacía de pequeña, es como una máquina en el tiempo, pero siendo una masculina de mi, esa tierna sonrisa son mi luz de cada mañana.
No necesitamos tenerlo todo, porque teniéndonos el uno al otro ya tenemos lo más importante. Hoy somos una pequeña familia, pero dentro de este amor cabe un mundo entero: sueños, momentos, aprendizajes y recuerdos que construiremos juntos. Que nunca nos falte el amor, la unión y las ganas de caminar de la mano, porque ustedes son mi hogar, mi felicidad y mi razón para seguir adelante. Los elegiría una y mil veces, hoy, mañana y para toda la vida.