Mi regalo de vida tiene una cita conmigo todas las tardes. Salimos a caminar, y mientras paseamos juntas, mamá le conversa, le muestra todo a su alrededor y le cuenta qué es cada cosa. Ella disfruta tanto esos paseos que parece esperarlos con emoción cada día. Para mí, no es solo caminar: es nuestro momento de conexión, descubrimiento y felicidad. Ella es mi regalo de vida y yo disfruto enseñándole, poquito a poquito, el mundo que ahora compartimos.
Nuestra combinación perfecta: ella, yo y compartirlo todo. Me encanta verla descubrir nuevos sabores y poder acompañarla en cada pequeño momento, son los momentos más lindos cuando explora y yo estoy ahí para guiarla y acompañarla, nuestro amor de mamá e hija es la complicidad perfecta
Mariana me enseñaste una nueva forma de amar, eres el regalo más lindo que me a dado la vida y me enorgullece saber que estaré aquí para ti en cada momento especial, donde mamá te demostrará lo mucho que te amara para toda la vida.