Mi pasión hoy tiene un nombre: Nicolás. Cada día junto a él es una nueva aventura llena de amor, ternura y momentos que quiero guardar para siempre. Descubrir el mundo a través de sus ojos me ha enseñado que la felicidad vive en las cosas más pequeñas: una sonrisa, un abrazo, una mirada. Él no solo llegó a cambiar mi vida, llegó como mi más hermoso regalo de vida.
Dicen que los mejores matches se encuentran por casualidad, pero yo sé que el nuestro estaba destinado a ser. Tú llegaste a mi vida y desde entonces cada mirada, cada abrazo y cada pequeño momento nos hace más cómplices. cuando estamos juntos, somos la combinación perfecta.
Llegaste pequeño, pero llenaste mi mundo entero. Nicolás, eres ese amor que transforma, que enseña y que deja huellas para siempre. Quiero ser tus brazos seguros cuando tengas miedo, tu compañía cuando descubras algo nuevo y tu hogar en cada etapa de la vida. Si pudiera pedir un deseo, sería volver a encontrarte una y mil veces, porque elegiría ser tu mamá para toda la vida.