Cada día junto a mi hijo es único y especial. Tenerlo a mi lado es una de las bendiciones más bonitas que la vida me ha regalado. Pero, sin duda, uno de los momentos que más disfruto con él es nuestro tiempo de juego y especialmente, cuando nos sentamos a leer juntos su libro favorito, porque le encanta. El es mi regalo de vida y amo acompañarlo mientras descubre el mundo.
Entre risas, juegos y miradas vamos construyendo nuestro lenguaje de amor. Hoy no solo nuestros outfits hacen match, si no también nuestro corazón, por qué la verdadera combinación perfecta está en nosotros: tú y yo, aprendiendo y disfrutando cada etapa juntos. Te amo con todo mi ser.
Desde que llegaste, entendí que el amor podía tener un nombre, una sonrisa y unos ojitos hermosos, he descubierto un amor que no se puede explicar, solo se logra sentir, un amor que ha ido creciendo con cada momento y que quiero atesorar para siempre en mi corazón. Estoy segura que este sentimiento no es pasajero, que es el comienzo de una historia de amor para toda la vida.