Uno de mis momentos favoritos con mi bebé es acercarnos a la ventana y mirar juntos hacia afuera. Por las tardes nos gusta observar el cielo, los colores, los carros que pasan y todo lo que sucede a nuestro alrededor. Mientras miramos, le voy contando y explicando lo que vemos. Sé que él también lo disfruta porque se queda tranquilo en mis brazos, mirando con atención y escuchando todo lo que le digo. Son de esos pequeños momentos que quisiera guardar para siempre.