Creo que mi nueva pasión es simplemente disfrutarla a ella. Me encanta cantarle, hacerla reír, jugar con sus piecitos, hablarle de cualquier cosa y verla descubrir poquito a poquito el mundo. Desde que Selena llegó entendí que no necesitaba grandes planes para ser feliz. Muchas veces mi momento favorito del día es simplemente tenerla en mis brazos, mirarla y pensar: “qué bonito que tú seas mi bebé”. Ella es mi compañerita, mi alegría y, definitivamente, mi regalo de vida.