Amo despertar cada mañana a tu lado, ver tu carita tierna con tu ceño fruncido al decirte buenos días “señor” Joaquín me recuerda que eres mi regalo de vida. conversar contigo entre balbuceos y sonrisas hace cada día más feliz.
Desde el primer momento que te recibí en mis brazos supe que seríamos el complemento y la combinación perfecta. Nuestra complicidad es única y el amor que sentimos es infinito, y eso sé ve reflejado en cada momento que compartimos juntos.
Mi bebé, eres la bendición más grande y el verdadero amor que Dios me ha regalado para toda la vida. Cada día me llenas de felicidad y paz. Te prometemos acompañarte en cada paso de tu vida y hacerte inmensamente feliz. Te amamos amor de mamá y papá.