Mi pequeña Amara, llegaste a mi vida para enseñarme el amor más puro y verdadero que existe. Desde el día que te tuve en mis brazos, mi corazón cambió para siempre. Prometo cuidarte, amarte, protegerte y acompañarte en cada etapa de tu vida. Eres mi mayor regalo, mi pedacito de cielo y la razón de tantas sonrisas. Te amo más de lo que las palabras pueden explicar, mi niña hermosa. Tú y yo, para toda la vida.