Me encantan esos momentos en los que, después de cantar, jugar, comer o hacer cualquier actividad juntos, nos quedamos haciendo caras y riéndonos. Tomo el celular y, como si supiera que quiero guardar ese instante, mi bebé empieza a hacer caritas y sonidos graciosos. Entonces aprovecho para tomarle fotos y quedan unas imágenes hermosas, espontáneas y llenas de amor, que capturan esos pequeños momentos que hacen de mi bebé mi más bonito regalo de vida.
Todo lo que hacemos juntos fortalece nuestro vinculo. Cada juego, cada risa, cada mirada y cada momento compartido nos permite conocernos y disfrutar cada etapa. Somos dos seres diferentes que se complementan con amor, ternura y mucha alegria.