llegaste a mi vida para enseñarme que existe un amor que no se puede explicar, solo sentir. Eres mi pedacito de cielo, mi mayor alegría y ese pequeño corazón que hizo que todo en mi vida tuviera un nuevo sentido. Contigo descubrí una versión de mí que no conocía: más fuerte, más sensible, más valiente y, sobre todo, llena de amor. Verte crecer es uno de los regalos más bonitos que Dios me ha dado. Porque ser tu mamá no es solo una etapa de mi vida, es el amor que elegí vivir para toda la vida.