Realmente disfruto darle seno a mi bebé, es como seguir entregándole parte de mí y agradecer por ese regalo de la vida que tengo actualmente, ver cómo se queda dormida me da tranquilidad, paz y me produce una inmensa felicidad.
Mi bebé y yo somos la una para la otra, la Combinación perfecta. Simplemente no veo una vida sin ella, sin su cariño lleno de babas, sin su amor lleno de “intentos por hablar”, sin su manera de expresar “te extraño mamá” sin su llanto.