Hay pasiones que se vuelven mas bonitas cuando se comparten. Desde siempre he amado los animales y hoy ver en tus ojos esa emoción compartida por cada animalito es un regalo de vida. Verte sonreír cada vez que un perrito pasa a tu lado, ver tus ojos iluminarse con los pajaritos, ver el amor con el que le das besitos a nicky nuestro perrito es una felicidad compartida. Esta es y será nuestra gran pasión siempre mi pequeña hija
Amelia y yo somos la combinación perfecta: dos corazones que se encuentran se complementan y hacen de cada momento una aventura. Una comexion tan profunda que solo las dos sabemos que existe, el amor que nos une es único y somos el mejor equipo porque juntas hacemos que lo cotidiano se vuelva extraordinario.
Amelia llegó a mi vida para enseñarme que el amor puede ser infinito, que un abrazo pequeño puede sanar cualquier día y que la felicidad también puede tener nombre. Ella transformó mi mundo, llenándolo de ternura, aprendizajes y momentos que guardaré para siempre en mi corazón. Ser su mamá es el regalo más hermoso que la vida pudo darme. Mi niña, mi alegría mi razón de sonreír y mi mayor amor para toda la vida