Mi regalo de vida, llegastes para realizar una pausa en mi mundo acelerado. Amor mío me haz enseñado a caminar sin prima, ahora camino a tu ritmo descubriendo que el mundo es mucho más hermoso mirándolo a través de tus ojos y volviendo a la niñez de tu mano.
Latido a latido, risa a risa, vamos construyendo un vínculo que crece más fuerte día a día. Cada juego y cada pijamada me hacen sentir que no solo somos mamá e hija, somos la combinación perfecta.