Correr siempre ha sido una de las cosas que más disfruto, pero desde que llegaste tú, Dulce María, compartirlo contigo lo hace aún más especial. Ahora hay una pequeña personita que me acompaña a vivir mis pasiones, a descubrir nuevas cosas y a disfrutar la vida de una manera diferente. Porque tú eres mi regalo de vida, mi compañía perfecta y la razón por la que hoy quiero disfrutar mucho más cada momento.
Creo que una de las cosas más bonitas de ser mamá es ir creando una complicidad que solo tú y tu bebé entienden. Con Dulce María ya tenemos nuestras miradas, nuestras risas y esos momentos en los que no necesitamos decir nada para saber qué siente la otra. Seguimos aprendiendo juntas, pero sin duda somos la combinación perfecta para acompañarnos y descubrir la vida juntas.